Liberato: significado de las ideas políticas.- Por Ernesto Acero.

Desde “La Mazata” a otros mundos

 

Liberato: significado

de las ideas políticas

 

ESCRIBE: ERNESTO ACERO C.

 

Durante meses sostuvimos conversaciones que sirvieron de base para la elaboración de lo que podría ser un compendio de lecciones políticas. Esas conversaciones me llevaron a elaborar un libro que denominé «Nací en La Mazata: recorrido biográfico de Liberato Montenegro Villa». De ahí extraigo algunas expresiones de quien durante más de medio siglo, fue más que un destacado líder magisterial. No obstante, centro mi atención en otra serie de planteamientos del dirigente político nacido en 1938 en un pequeño poblado de Etzatlán, del estado de Jalisco: La Mazata.

La biografía de Liberato Montenegro Villa es la historia de un hombre que nació en un pueblo pobre de mineros que se transformó, obligadamente, en un pueblo pobre de agricultores. La biografía del profesor normalista es la de un hombre que caminó por el filo del debate sobre los cambios por medio de la revolución armada y el cambio por la vía política.

De Liberato se dicen y dijeron muchas cosas: una es la realidad y muchas las versiones que la describen. Sobre esto, alguna ocasión me dijo: “A veces quisiera estar a la altura de la fama”. No obstante, Liberato fue una figura política que hizo del dialogo, un arte y una ciencia para acercarse a lo deseable, mediante acuerdos que deben desembocar en lo posible. Ese es un hecho que no se puso en duda por quienes fueron sus “adversarios, contrincantes, opositores” o “enemigos”.

Fue dirigente de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, organización que también presidieron otros profesores como Baudelio Alegría Rosas y el guerrillero Lucio Cabañas Barrientos. Fue dirigente también de la Confederación de Jóvenes Mexicanos (la CJM fue un proyecto cardenista nacido en 1939, un año después del nacimiento del profesor Liberato), organismo que también había dirigido años antes el profesor Baudelio Alegría Rosas.

En el marco de la celebración del 99 Aniversario de la Revolución Mexicana (2009), el Maestro Liberato Montenegro Villa ofreció toda una conferencia para reflexionar en torno al tema que muchos desearían tirar al olvido. Un amigo diputado se lamentó de que no se hubiese anunciado ampliamente el hecho al que no pudo asistir precisamente por haberse enterado hasta último momento y por vías no ‘institucionales’. Puede uno estar de acuerdo o discrepar de las ideas que planteaba el líder político Liberato Montenegro Villa. Lo que queda fuera de toda discusión es la importancia que recae en la figura señera de Liberato para entender y explicar la situación y la historia política del estado.

Hay numerosos personajes que podrían ofrecer conferencias en torno a ese tema. Sin embargo, conocer el punto de vista del profesor Montenegro Villa es realmente indispensable por varias razones, dos de ellas las más relevantes. Primero, porque el Maestro Liberato fue figura política forjada a lo largo de décadas, prácticamente desde la infancia, en el mar de las ideas políticas de avanzada.

Hace algunos años, en las páginas del libro «Nací en La Mazata: recorrido biográfico de Liberato Montenegro Villa», registré algunas de sus palabras: Creo que la edad no solo es suma de días y de años: la edad debe ser suma de experiencia, de conocimientos, debe ser suma de práctica, de conocimiento de lo que el esfuerzo y la lucha producen”.

Segundo, porque él mismo llegó a ser protagonista de la vida política durante más de medio siglo y creo que ha actuado orientado, en términos de sus ideas, por los elementos más destacados de las tesis de la Revolución Mexicana.

Hoy, en una fase de crisis en la esfera política en la que imperan criterios mercantilistas (y de mercadotecnia, de publicidad), el mundo de las ideas ha sido relegado al olvido. Eso ha provocado que algunas contiendas electorales no se caractericen por el manejo de las ideas, sino por ser gobernadas por las ocurrencias. Al respecto, el Maestro Liberato sostenía que «Lo peor de todo es que muchos de los que se meten en la esfera política lo hacen sin saber de política, y esgrimiendo ideas “mercadotécnicas” y publicitarias… que tampoco conocen».

El PRI es un producto post revolucionario, llegó a comentar durante las conversaciones sostenidas para elaborar su biografía. Y describía al PRI de principios de siglo (XXI) como un crisol de ideas en el que muchos no tienen ni la menor idea de los ingredientes ideológicos que le dieron razón de ser. Las ocurrencias y no las bases ideológicas son las que han imperado. De ahí la castración ideológica y no se diga, la proscripción de la crítica y de la deliberación racional, respetuosa o cáustica.

Parece que de lo que se trata es de vender un producto y no a un candidato con un proyecto, llegó a decir, agregando que ese producto tampoco se mostraba consciente de serlo: son “políticos, decía, “sin siquiera tener una idea tampoco de la publicidad. Por eso no extraña que las contiendas electorales tiendan a convertirse en pleitos por el mercado de los cargos públicos en disputa. A fin de cuentas, en la esfera política no está presente ni la propaganda ni publicidad, sino “mesianismo ranchero” de última hora, decía el Maestro de La Mazata.

Resulta desafortunado que no se haya valorado en su justa dimensión lo que significaba escuchar el mensaje y las reflexiones del profesor Liberato Montenegro. No se valoró el significado de tener entre nosotros a uno de los representantes de las mejores ideas de la acción política. No es casual que él mismo haya declarado que la corriente política que presidía era desde su perspectiva, “el ala más radical de la Revolución Mexicana”.

Destaca por su importancia su formación en la esfera de la educación pública; su trayectoria en el plano de las normales rurales que fueron la avanzada de las ideas de la Revolución Mexicana. La educación pública es quizá el mejor legado de la lucha revolucionaria que inició hace más de cien años.

La educación pública no podrá dejar de ser el mejor factor a favor de la capilaridad social, al ascenso social y cultural de la población. La educación es la más noble propuesta en los afanes “civilizatorios”, integradores, para sustentar el desarrollo humano. En ese sentido, el Maestro Liberato intentó constituirse como “trinchera intelectual infranqueable” en defensa de las ideas de la Revolución Mexicana y en especial de la educación pública.

Es una pena que no se hayan dado muestras de respeto y sobre todo, de apreciación de una ilustre presencia de quien seguramente es la mejor manifestación de las ideas revolucionarias que abanderó.

Es verdad que en la esfera política se han abandonado afanes doctrinarios, los esfuerzos por construir el sólido edificio de las ideas. El fenómeno no se localiza solamente en un partido, por lo que no deja de ser “mal de muchos”.

Esa “mercadotecnia” de la que muchos hablan para referirse a la publicidad, es una de las razones por las que las ideas y las propuestas han sido abandonadas. Lo importante es ganar elecciones, no importa que luego no se sepa qué hacer con el poder que cae en manos del proletariado intelectual que se acuna en la política. Ocupar cargos públicos, sobre todo los de representación popular, se ha convertido en un fin y ha dejado de ser un medio. Esa fue una dura crítica con la que el Maestro Liberato fustigaba a los “aventureros de la política”. Defendía la idea de la política entendida esta como mecanismo para acceder y ejercer el poder como medio, no como fin.

Quienes se afanan por acceder al poder solamente con fines personales, han envilecido, en el mejor de los casos, la esfera política y esta ha dejado de ser esfera política, sostenía. La publicidad ha permitido que la esfera política se retaque de oportunistas que nada llevan a la esfera política, pero con la que se enriquecen miserablemente. (Al gobierno “hay quienes llegan con las manos en las bolsas y salen con las bolsas en las manos”, solía decir otra figura destacada de la política, el ex gobernador Rigoberto Ochoa Zaragoza). No extraña por eso que el Maestro Liberato Montenegro Villa haya fustigado a quienes alardean de la “política de los valores” y se olvidan de los “valores de la política”.

Es realmente lamentable que las conversaciones que podrían considerarse conferencias improvisadas del Maestro Liberato no hayan sido lo suficientemente valoradas. No importa que uno pueda discrepar de algunas tesis planteadas por el Maestro Liberato, como es mi caso: lo trascendente es exponer las ideas con la meridiana claridad de la que hacía gala el mentor. En política se requiere privilegiar la inteligencia y el desarrollo ideológico que deriva del ejercicio político, de la praxis política que solamente es posible en el crisol político.

Es lamentable que se desperdicien miserablemente las ideas expuestas por el nacido en La Mazata. Es evidente que no ha dimensionado y valorado el significado político, ideológico e histórico de la figura del líder de lo que él mismo definía como “el ala más radical de la Revolución Mexicana”.

Pero sobre todas las cosas, es profundamente lamentable que las ideas políticas del Maestro Liberato sean condenadas al olvido y que todo ese oficio político, esa vasta experiencia política y ese rico bagaje ideológico, simplemente pasen a sumarse al vacío que impera en esas esferas. Parece que no hay nadie que pueda ir al rescate de las ideas políticas, y menos de aquellas postuladas por el profesor Liberato. Por mi parte, haré todo lo posible por registrar el flujo de sus ideas, como una forma de mostrar el afecto, el respeto y reconocimiento a quien desde ayer, regresa al polvo y rocas de “La Mazata”.

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