Democracia probabilistica – Asimov, demmoscopia y el sufragio universal.




DEMOCRACIA PROBABILÍSTICA

Asimov, demoscopia

y el sufragio universal

“En cuanto a la Sibila de Cumas, la he visto con mis propios ojos colgada en una botella, y cuando los niños le preguntaban: ‘Sibila, ¿qué quieres?’, ella les contestaba: “¡Morir quiero!”»

Petronio (Satiricón)

Por ERNESTO ACERO C.

ISAAC ASIMOV. Sus predicciones sobre las encuestas.

SE HACEN BOLAS porque quieren. Bien podrían hacer una encuesta y terminar con todos los alegatos. Una encuesta para elegir y otra para revocar. Una encuesta para elevar al trono y otra para defenestrar.

El Santo Grial de la coyuntura democrática, es la encuesta. Encuestar es el verbo de moda: yo encuesto, tú encuestas, él encuesta, y así susexivamente, diría el Gran Cocodrilo: (“Y así / Así susexyvamente / Hasta la dulce muerte por enumeración / Y la despiadada caída / Del violáceo telón de la Impudicia”).

La usanza democrática (?!) es recurrir a los parámetros de dispersión y de centralización. Para tomar decisiones políticas se hace uso compulsivo de la media, la moda, de la desviación media, la varianza, la desviación estándar, etc. Estos son recursos matemáticos que se ponen al servicio de las encuestas. Para decidir candidaturas a cargos de elección popular, se recurre a las encuestas. Se trata de una hilarante novedad: la democracia probabilística.

 

DECIDIR POR ENCUESTAS

Vemos procesos de elección de dirigentes de partidos a partir de encuestas. Si se trata de elegir a los candidatos a cargos de elección popular, que serán postulados por un bloque de siglas, se recurre a las encuestas. No importan las advertencias que se formulen en relación con la potencialidad predictiva.

La empresa que diligentemente defiende su reputación, Mitofsky, hace la siguiente advertencia: “Como toda encuesta de opinión, los datos aquí presentados reflejan el de ánimo y las percepciones de la población al momento de la aplicación de las entrevistas, no pretenden ser pronósticos, predicciones o vaticinios, todas las preguntas sin excepción son sólo un indicador de la situación presente en el momento de llevar a cabo el levantamiento de las entrevistas, nada garantiza que los resultados del presente informe sea los que prevalezcan a través del tiempo”. No obstante, a quienes usan las encuestas para tomar decisiones trascendentes, eso les tiene sin cuidado.

Es verdad que las encuestas son útiles para orientar la toma de decisiones. No obstante, el liderazgo político está más allá de un ejercicio sibilino. El ex presidente William Clinton revelaba que, tras la crisis mexicana de 1994-1995, decidió apoyar al gobierno de México, no obstante que las encuestas mostraban el repudio de la mayoría del pueblo norteamericano a una medida así. Por suerte para México, Clinton hizo caso omiso a la opinión de la mayoría. Finalmente, ambos países salieron ganando con aquella impopular decisión.

La decisión de Clinton, deja en claro que las encuestas sirven, pero sería bobo declararse esclavo fanático de las mismas. Las encuestas no dejan de ser solamente un insumo más para la toma de decisiones. Las encuestas no dejan de ser parte del análisis cuantitativo que debe orientar la toma de decisiones, para lo que son vitales esos ejercicios demoscópicos. Para orientar la toma de decisiones en la esfera política, debe realizarse un profundo análisis cualitativo, el análisis político.

La realización de asambleas que estatutariamente consideran las diferentes siglas, los cuerpos colegiados denominados de diferente manera, las consultas a los militantes o simpatizantes o consultas abiertas a la ciudadanía, son obsoletas ante las encuestas. Todas esas figuras mostraban limitaciones claras, aunque también son o pueden ser indicadores de orden político, mecanismos de control de órganos de gobierno, evidencia de correlación de fuerzas, de todo ello o de cualquier combinación de esas variables.

EL CIENTÍFICO Y prolífico escritor Isaac Asimov publica en 1955 su relato “Sufragio universal”. Obra en la que el visionario intelectual describía a Multivac, una máquina que reemplazaba el costoso aparato comicial que ya había sido desechado.

“EL SANTO GRIAL”

En el actual contexto, las encuestas se han convertido en el Santo Grial en la esfera política y en ocasiones, hasta del ejercicio de gobierno. No obstante, esos sondeos de opinión dejan mucho que desear si tenemos en cuenta que las encuestas para elegir dirigentes de siglas o de sus candidatos a puestos de elección popular, no descartan la realización de “precampañas”.

Una encuesta no debe ser parte de una precampaña. De esa perspectiva parte la reglamentación (creo que inusitada) que regula su realización en el plano electoral. Un sondeo de opinión, teóricamente, no debe influir en el ánimo de quienes son consultados. En este caso, es verdad que la encuesta no se considera como parte de una precampaña, pero los interesados (candidatos a puestos de elección popular o dirigentes), sí realizan precampañas. Los sondeos de opinión como se realizan, nos remiten en buena medida al “reto Pepsi” concebido hace años por esa compañía.

En la ruta lógica por la que se transita, las encuestas pueden convertirse en el instrumento para gobernar o para presidir un partido. El contexto “encuestador” de la democracia probabilística puede llevar a una gobernanza probabilística. Estamos ante una prometedora escena asimoviana, como la que se plantea en sus tesis psicohistóricas.

LA GRAN supercomputadora era el resultado de un proceso evolutivo y así lo dice Asimov: “Las primeras computadoras eran mucho más pequeñas que Multivac. Pero las máquinas fueron aumentando de tamaño y, al mismo tiempo, iban siendo capaces de indicar cómo iría la elección a partir de menos y menos votos. Por fin, construyeron Multivac”. Ese puede ser un hilarante ejemplo a seguir.

“SUFRAGIO UNIVERSAL”

En efecto, el científico y prolífico escritor Isaac Asimov publica en 1955 su relato “Sufragio universal”. En esa obra, el visionario intelectual describía a Multivac, una máquina que reemplazaba el costoso aparato comicial que ya había sido desechado. La gran supercomputadora era el resultado de un proceso evolutivo y así lo dice Asimov: “Las primeras computadoras eran mucho más pequeñas que Multivac. Pero las máquinas fueron aumentando de tamaño y, al mismo tiempo, iban siendo capaces de indicar cómo iría la elección a partir de menos y menos votos. Por fin, construyeron Multivac”. Ese puede ser un hilarante ejemplo a seguir.

De las asambleas, las consultas a militantes o simpatizantes, se transitó a las encuestas. De la demoscopia se puede avanzar a la construcción de un Multivac incipiente que realice encuestas. De ahí se puede evolucionar al diseño de una supercomputadora que seleccione a un dirigente, para que seleccione a un gobernante. Podría llegarse el momento en el que hasta podría sustituir a todo aquello que, con todo desparpajo, suele denominarse “clase política o clase gobernante”.

 

EL EPÍLOGO

La Multivac puede ser el epílogo de una democracia probabilística que ahora incursiona en las encuestas para elegir candidatos. La siguiente etapa puede ser el uso de encuestas para designar dirigentes o gobernantes, saltando costosos procesos comiciales. La etapa final, puede ser aquella en la que una computadora hace el trabajo de dirigentes de cualquier sigla o de gobernantes de cualquier acrónimo. Al fin y al cabo, ya vemos que puede más el Teorema de Pitágoras o el número de Euler, que la dialéctica de Hegel o el materialismo de Marx.

Tómese esta breve digresión como propuesta para avanzar, para que el progreso sea en serio. Resulta improcedente la nostalgia por las filas de electores esperando para tachar una boleta y el impago y monumental sacrificio de cientos de miles de funcionarios de casillas. Debemos avanzar, sin perder la esencia democrática y menos la esencia de la representación. Esa representación, hoy, se encuentra en una profunda crisis.

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